El futuro

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Vivo más en el futuro que en el presente. No paro de pensar. No paro de pensar en lo genial que será la vida que podemos tener juntos. En qué bonito, qué felicidad. En cómo nos sentiremos. En cuánto nos vamos a querer y cómo nada podrá jamás separarnos. No paro de pensar en ello porque sé que en unos meses estaremos a miles de kilómetros de distancia. Porque no sé cuándo te volveré a ver. Porque ahora solo tengo que bajar dos pisos de escaleras. Y porque en poco tiempo esa distancia se convertira en horas de avion. En diferencia horaria. En que aunque fuese a buscarte no sabría donde encontrarte. En que nuestras vidas van a ser totalmente diferentes. Te estoy echando de menos y estas sentado a mi lado, porque no puedo parar de pensar. Porque creo que te quiero. Y no me atrevo a decírtelo porque no sé si tu me quieres. Es la historia de siempre, la de siempre. Qué inocente veo a mi yo de antes que pensaba « Si te gusta alguien se lo dices. Estas cosas no se guardan, yo soy valiente y lo haré. » Pero ahora te veo y prefiero pensar en todo lo que podríamos tener que intentar tener algo. Porque si tu no me quieres me quedo sin nada. Y es mejor una estúpida probabilidad en mi cabeza que nada, ¿no?

Tendrías que ver el gran debate que hay en mi mente sobre tus sentimientos. Intentado interpretar todos tus actos, intentado saber qué esta pasando. Tiendo a sobreanalizar las cosas, quiero tenerlo todo ordenado, organizado, de manera que se pueda entender. Me gusta cuando controlo la situación. Y no me gusta esta situación porque no la entiendo. Hay días en los que soy feliz. Estamos juntos, me miras fijamente a los ojos cuando me hablas y yo no veo nada más en ese momento. Tengo que esforzarme para escucharte porque me perdería en ese color azul y el mundo podría acabarse y no me enteraría. Hablamos de cosas que sólo nosotros entendemos. Nos entendemos. Pero días como hoy estoy triste. Porque no sé cómo leer esta situación. El problema es el tiempo. No paro de repetírmelo. El problema es el tiempo. No quiero perderme mi vida contigo por culpa del tiempo. O mejor dicho por culpa del no-tiempo. Porque cuesta mucho encontrar a alguien como tu. Y ahora que te he encontrado tienes que vivir a un océano de distancia.

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